
Retrato de Jakob Mähly
Ficha
La historia
En 1848, con 20 años, Böcklin pintó este pequeño retrato para un amigo de su edad, el estudiante basiliense Jakob Mähly, que se lo había pedido. Los dos se habían criado en la misma ciudad. Lo que Mähly obtuvo es una imagen sobria y cercana, sin ningún adorno, hecha mucho antes de que Böcklin pintara uno solo de los mitos por los que hoy se conoce su nombre. La vida de Mähly tomó un rumbo muy distinto al del pintor. Estudió lenguas clásicas en Basilea y Gotinga y llegó a catedrático de filología en la Universidad de Basilea, donde enseñó durante décadas. El lienzo mide apenas 30 centímetros, de esos que dos jóvenes que se conocen bien hacen el uno para el otro. Nunca salió de Basilea, que hoy conserva más obras de Böcklin que ningún otro lugar.




