
Retrato de Magdalena de Cuyper
Ficha
La historia
Cuando Jordaens la retrató, hacia 1635 o 1636, Magdalena de Cuyper llevaba más de 20 años viuda. Su marido, Bartholomeus Le Witer, había muerto en 1612 o 1613, y ella misma siguió al frente de su comercio de sedas. Aparece sentada con una toca negra de viuda y un vestido ribeteado de piel, un pequeño libro de oraciones en una mano y un pañuelo en la otra. Detrás de ella, una figura tallada con capucha inclina la cabeza en señal de duelo. En una hornacina cercana hay un único tulipán en un jarrón de vidrio. El museo lo interpreta como signo de piedad y de lo breve que es la vida, y el cuadro se pintó justo en los años en que, en las vecinas Provincias Unidas, los bulbos de tulipán alcanzaban precios desorbitados. Su hijo Rogier y su nuera Catharina también posaron para Jordaens, y tras la muerte de Magdalena colgaron su retrato junto a los suyos.




