
Retrato de María Leszczyńska, reina de Francia
Ficha
La historia
El lienzo pasó por Madrid. En las cuentas de las obras encargadas por la corona francesa en 1748 figura una copia del retrato grande de la reina que el rey pidió para España, y se considera que es este cuadro. En la corte madrileña vivía desde 1739 Luisa Isabel, hija mayor de Luis XV y de María Leszczyńska, casada a los 12 años con el infante Felipe. Cuando la paz de Aquisgrán entregó a su marido el ducado de Parma, el retrato viajó con ellos, y de Parma llegó a Florencia entre 1860 y 1870.
Repite el retrato de aparato que Carle van Loo pintó de la reina en 1747, hoy en Versalles. Quién ejecutó la réplica sigue sin resolverse. El catálogo estatal italiano no anota autor, recuerda que la obra suele darse a Laurent Pécheux, un francés afincado en Turín, y admite que pudiera ser de mano del propio van Loo.
En la lista de pinturas sacadas de Parma que Glauco Lombardi redactó a comienzos de los años veinte, este cuadro aparece sin nombre de autor.