
Diego Velázquez · PD
Retrato de Felipe IV con armadura
Ficha
La historia
En 1623 un joven sevillano de veinticuatro años llegó a Madrid y, en cuestión de meses, fue nombrado pintor del rey. Velázquez había desplazado a los retratistas de la corte, y este es uno de los primeros rostros que dejó de Felipe IV, entonces un monarca de apenas veinte años. Lo pintó hacia 1626, todavía con el modo tallado y los contrastes secos que traía de Sevilla, casi como un busto de piedra. El rey viste armadura y banda de general, aunque rara vez mandó tropas en persona; la coraza es aquí una imagen del poder, no del campo de batalla. Los estudiosos notan que la cara parece de hacia 1625 y la banda y el metal, algo posteriores.




