
Retrato del príncipe Valdemar Cristián de Dinamarca
Ficha
La historia
En la cara del lienzo no hay nada que diga quién es. El nombre está detrás, escrito en italiano, el hijo del rey de Dinamarca, y en 1895 el estudioso danés Francis Beckett ató esa línea a Valdemar Cristián, hijo de Cristián IV y de su segunda esposa, Kirsten Munk. Como aquel matrimonio fue morganático, el muchacho llevaba título de conde de Schleswig-Holstein y no de príncipe de sangre. Llegó a Florencia en 1638, con 16 años, durante el viaje de formación por Italia, y la corte de los Médici lo mandó a su retratista, como hacía con cualquier huésped de rango. Cinco años después la diplomacia danesa lo envió a Moscú para casarse con Irina, hija del zar Miguel Fiódorovich. Se negó a hacerse ortodoxo, la boda se deshizo y lo retuvieron en la ciudad hasta la muerte del zar, en 1645. Aquí lleva todavía armadura damasquinada en oro, cuello ancho de encaje y banda azul.



