Retrato de Prosper Marilhat
Ficha
La historia
A mediados de la década de 1830, un puñado de pintores y escritores jóvenes vivía en París como una pequeña colonia bohemia. Théophile Gautier recordaría años después un baile de disfraces que organizaron, para el que cada uno pintó una parte del decorado. El joven Chassériau aportó una Diana en el baño, y Prosper Marilhat, tres palmeras abiertas sobre la cúpula de una mezquita.
Marilhat sabía bien cómo era una palmera. En 1831 había partido como dibujante de la expedición científica del barón austríaco Karl von Hügel, que lo llevó por Grecia, Siria y el Líbano hasta Egipto. Sobre la consola, a su lado, un vaso antiguo de figuras rojas y un cesto egipcio aluden a ese viaje, y un pequeño cuaderno de apuntes es lo único que delata su oficio. Chassériau pintó a su amigo en 1835 casi todo en negro, con la cara y las manos como únicas zonas de luz, le regaló el lienzo y lo expuso en su primer Salón, el de 1836. Marilhat perdió la razón y murió en 1847, con 36 años. El retrato siguió en su familia hasta que los descendientes de su hermano lo donaron al Louvre en 1906.




