
Diego Velázquez · PD
Retrato de la infanta María Teresa de España
Ficha
La historia
Los retratos que Velázquez pintaba de los niños reales viajaban por Europa como piezas de negociación matrimonial. Hacia 1652 retrató a la infanta María Teresa, hija de Felipe IV, con un tocado enorme adornado de lazos y mariposas de plata que ensanchan su silueta. La tela se envió a la rama austríaca de los Habsburgo, en Viena, donde la corte estudiaba a la joven como posible novia. Al final María Teresa no se casó con un primo austríaco, sino con Luis XIV de Francia, y su boda selló la paz entre las dos coronas. Velázquez apenas insinúa una sonrisa; lo que importaba era mostrar el rango, la piel clara y la riqueza del vestido.




