Retrato del teólogo Giulio Gagliardi
Ficha
La historia
En 1617 el hombre que pintó esto tenía 26 años y apenas se le conocía fuera de Cento, el pequeño pueblo al norte de Bolonia donde creció. El encargo era local: el retrato de Giulio Gagliardi, un teólogo, realizado no sobre lienzo sino sobre un pequeño disco de cobre de apenas unos centímetros. El cobre ofrece una superficie dura y lisa como el esmalte, que retiene los detalles finos, y un retrato tan pequeño estaba pensado para sostenerse y girarse en la mano, para guardarse cerca más que para colgarse en una pared. Se percibe el cuidado de un pintor joven que se hacía un nombre encargo a encargo, estudiando cada arruga del rostro de un clérigo mayor. Hoy se conserva en los Uffizi de Florencia, una efigie entera que cabría en la palma cerrada de la mano.




