
Diego Velázquez · PD
El príncipe Baltasar Carlos con un enano
Ficha
La historia
Diego Velázquez pintó este retrato en 1631, poco después de nacer Baltasar Carlos, el ansiado heredero de Felipe IV de España. El príncipe no tiene aún dos años, pero aparece vestido como un pequeño general: banda de mando cruzada al pecho, bastón en la mano, gola y espada al costado. A sus pies, más cerca de nosotros, un enano de la corte sostiene un sonajero y una manzana, juguetes de la primera infancia que, colocados así, evocan de lejos el cetro y el orbe de la realeza. Velázquez sitúa al niño sobre un estrado, elevándolo por encima del criado. El cuadro salió de España en el siglo XIX y hoy es una de las joyas del Museo de Bellas Artes de Boston.




