
Procesión de góndolas en la dársena de San Marcos
Ficha
La historia
En 1782 Venecia recibió dos veces a visitantes de muy alto rango. En enero llegó el heredero del trono ruso, el gran duque Pablo, con su esposa, viajando bajo el nombre de condes del Norte, y en mayo el papa Pío VI se detuvo en la ciudad de regreso de Viena. El gobierno veneciano encargó a Francesco Guardi cuadros de ambas visitas, seis para los huéspedes rusos y cuatro para el papa. Este lienzo no pertenece a ninguna de las dos series. El museo lo fecha hacia 1782 y sugiere que las góndolas podrían escoltar a un dignatario que llega, quizá el propio papa, aunque nada en la pintura lo nombra. Tres de las barcas están cubiertas de oro, los buques de guerra de la dársena de San Marcos disparan salvas, y a la izquierda el sol da en la fachada de San Giorgio Maggiore, la iglesia de Palladio en su propia isla. El cuadro tenía un compañero del mismo tamaño, una fiesta del Bucintoro, la galera de gala de los dux, que hoy está en Copenhague. Los dos pertenecieron a un coleccionista inglés, un tal capitán Harvey, y a principios del siglo XX se vendieron por separado. Boston compró el suyo a un marchante de París en 1911.




