
Paisaje fluvial con jinete y campesinos
Ficha
La historia
Para 1764 este gran lienzo ya se había comprado en los Países Bajos para John Stuart, conde de Bute, un aristócrata escocés muy cercano al rey Jorge III. En Gran Bretaña casi nadie conocía entonces a Cuyp, y el grabador que publicó ese año un aguafuerte del cuadro hasta le cambió el nombre y lo llamó Adriaen. Poco después, el editor londinense John Boydell lo elogiaba como indeciblemente luminoso, claro y soleado, y los coleccionistas británicos empezaron a comprar Cuyp en serio. El paisaje es inventado. En Holanda no hay montañas, la ciudad del fondo no se ha podido identificar y la luz de oro pálido recuerda más bien a una mañana del sur. Casi todo está quieto. Unas vacas descansan junto al camino, un jinete en un caballo blanco se vuelve hacia un muchacho y, entre los arbustos de la orilla, un hombre agazapado apunta con su escopeta a las aves del río.




