
Peter Paul Rubens · CC0
Rómulo y Remo
Ficha
La historia
Rubens había pasado ocho años en Italia y España empapándose de la escultura antigua y de los grandes maestros, y al volver a Amberes pintó, como homenaje, el mito fundacional de Roma. Se ve el momento en que el pastor Fáustulo descubre a los gemelos Rómulo y Remo a orillas del Tíber, amamantados por la loba que los ha salvado. Recostado a la izquierda, un anciano musculoso no es un hombre cualquiera: es el propio río Tíber personificado, como se hacía en el arte antiguo. Arriba vigila un pájaro carpintero; según la leyenda, también él llevaba alimento a los niños, porque los dos animales estaban consagrados a Marte, el dios que se tenía por padre de los gemelos. Los cuerpos rotundos y la piel encendida delatan todo lo que Rubens aprendió mirando mármoles romanos. El cuadro terminaría, siglos después, colgado en la propia Roma, la ciudad que aquellos niños fundarían.




