
San Bartolomé y San Sebastián
Ficha
La historia
En 1509 esto no era un cuadro para mirar colgado en una pared. Era una de las dos hojas que se cerraban sobre el órgano de San Bartolomeo, la iglesia contigua al Fondaco dei Tedeschi, la casa de comercio de los mercaderes alemanes en Rialto. Con el órgano cerrado se veían estos dos, Bartolomé con el cuchillo de su martirio y Sebastián atado a una columna, dentro de una arquitectura clásica pintada. Al abrirse las hojas, detrás aparecían otros dos santos. Sebastiano era entonces un joven pintor veneciano y trabajaba con el color luminoso de Giorgione, que por esos mismos años cubría de frescos los muros exteriores del Fondaco, allí al lado. En el siglo XVIII las hojas se separaron de su marco y se colgaron como cuatro pinturas sueltas, y así llegan hoy hasta nosotros.




