
Francisco de Zurbarán · PD
El cuerpo de san Buenaventura expuesto en capilla ardiente
Ficha
La historia
Hacia 1629 Zurbarán, todavía joven, se abría paso en la Sevilla de la Contrarreforma pintando ciclos de santos para los conventos. Este lienzo pertenecía a una serie sobre la vida de san Buenaventura, el cardenal franciscano del siglo XIII, encargada para el colegio de San Buenaventura de la ciudad. Aquí yace su cuerpo, expuesto tras su muerte en el concilio de Lyon en 1274. Entre los presentes se reconocen al papa Gregorio X y al rey Jaime I de Aragón, que conversan junto al féretro a la luz de los cirios. Con el tiempo la serie se dispersó. Dos de sus telas acabaron en Dresde y Berlín y ardieron en la Segunda Guerra Mundial. Esta se salvó, y hoy cuelga en el Louvre.




