
Peter Paul Rubens · PD
San Cristóbal y el ermitaño
Ficha
La historia
En Roma, Rubens había estudiado el Hércules Farnesio, el colosal mármol antiguo del héroe apoyado en su maza, que entonces se alzaba en el patio del Palacio Farnesio. Pocos años después de volver a Amberes, ese cuerpo reaparece aquí, cargando con un niño para cruzar un río. Este pequeño boceto al óleo, de hacia 1612 o 1613, prepara las alas exteriores del gran Descendimiento de la catedral de Amberes, las pinturas que se ven cuando el retablo está cerrado. Cristóbal, cuyo nombre significa portador de Cristo, vadea el agua con el Niño a hombros, y el museo hace derivar su musculatura poderosa directamente del Hércules. Frente a él está el viejo ermitaño de la leyenda, el que aconsejó al gigante servir a Cristo pasando viajeros de una orilla a otra, y que levanta un farol para alumbrar el paso. En el retablo terminado, las dos figuras quedan repartidas entre el ala izquierda y la derecha.




