
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Santa Isabel de Hungría curando a los pobres
Ficha
La historia
Miguel de Mañara, un noble sevillano que había dado un vuelco a su vida, encargó este cuadro hacia 1672 para la iglesia del Hospital de la Caridad, la hermandad que enterraba a los muertos y atendía a los enfermos pobres. Murillo pintó a Santa Isabel de Hungría, una princesa medieval, arrodillada mientras lava la cabeza de un niño tiñoso, rodeada de mendigos llagados que esperan su turno. No era un asunto decorativo, porque los propios hermanos curaban a esos enfermos en el hospital contiguo. Durante la ocupación napoleónica el mariscal Soult se llevó el lienzo a París. Volvió a España en 1815, pasó por la Academia de San Fernando y por el Prado, y en 1939 regresó al lugar para el que se había pintado.




