San Jerónimo y un donante

Didier Descouens · PD

San Jerónimo y un donante


Ficha

Año
1460
Técnica
temple
Tipo
pintura
Dimensiones
49 × 42 cm

La historia

Hacia 1460, Piero della Francesca pintó esta pequeña tabla para un veneciano llamado Girolamo Amadi, mercader de seda y hombre de letras. Amadi quiso honrar a su santo homónimo, Jerónimo, el que tradujo la Biblia al latín, y por eso aparece arrodillado a la derecha, con su nombre inscrito junto a él. Lo notable es que el devoto tiene casi el mismo tamaño que el santo y comparte con él la misma luz serena, algo audaz para un simple comerciante. San Jerónimo se sienta con un libro abierto, y el crucifijo cuelga de un tronco en el que Piero grabó su firma, cosa que hizo en muy pocas obras. Detrás se abre un paisaje de colinas con una ciudad en miniatura. La superficie ha sufrido con los siglos y se la ve gastada, aunque aquel pueblo diminuto del fondo se mantiene sorprendentemente nítido.

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