
San Joaquín leyendo
Ficha
La historia
Todo depende aquí de las palabras del libro. Joaquín, el padre de la Virgen, se inclina sobre las páginas abiertas, y Michaelina Wautier escribió el texto con claridad suficiente para leerlo. En latín dice que el nombre de Joaquín significa preparación del Señor. Debajo cita la fuente, san Epifanio, obispo en Chipre en el siglo IV, y un escrito en alabanza de la Virgen que circulaba con su nombre.
El anciano lee, pues, sobre sí mismo, sobre el sentido de su propio nombre, que anunciaba a la hija que iba a tener y al niño que ella daría a luz. Un espectador de Bruselas hacia 1655 que supiera algo de latín lo entendía de un vistazo. El cuadro se pintó como pareja de su San José, el otro anciano de la familia de María, y ambos llegaron a Viena con la colección del archiduque Leopoldo Guillermo. Wautier pintó a Joaquín más de una vez. Otro lienzo suyo con él, que colgó en forma de óvalo sobre una puerta de la Stallburg de Viena, también está en este museo.


