
Hans Memling · PD
San Juan Evangelista
Ficha
La historia
De la copa que sostiene san Juan Evangelista asoma una pequeña serpiente. Los fieles del siglo XV conocían bien la leyenda. Obligaron al apóstol a beber vino envenenado, él bendijo la copa, el veneno salió en forma de serpiente y bebió sin sufrir daño alguno. Memling lo sitúa en una estancia tranquila, con suelo de baldosas y una ventana alta. En la vidriera, arriba, se distingue un escudo, el de sir John Donne, que encargó el tríptico y cuyo patrón era este santo. Por el vano que se abre detrás se ve un patio, y sobre su muro desmoronado se ha posado un pavo real. El ave simbolizaba la inmortalidad, porque se creía que su carne nunca se corrompía.




