
Artemisia Gentileschi · PD
Santa Lucía
Ficha
La historia
Lucía era de Siracusa y murió, según la tradición, en la persecución de Diocleciano. En la Edad Media su leyenda ganó el detalle que la volvió reconocible para siempre en la pintura: le arrancaron los ojos, y desde entonces se la representa llevándolos en un platito, que es la razón por la que se le reza por la vista. Artemisia Gentileschi le da la palma que sostiene cualquier mártir y, en la otra mano, un platillo de pie bajo, sujeto a poca altura. En la única fotografía del cuadro que circula no se distingue qué hay encima. La pintura está en manos privadas. Apareció en París en 2012, en la exposición dedicada a Artemisia en el Musée Maillol, catalogada allí como suya sin reservas, óleo sobre lienzo, 63 por 53 centímetros, pintada entre 1636 y 1638. Vivía entonces en Nápoles, donde mantuvo un taller abierto unos 25 años.




