
San Marcos cura a Aniano
Ficha
La historia
Venecia había cimentado toda su identidad en san Marcos, cuyo cuerpo los mercaderes de la ciudad habían traído de Egipto siglos antes, así que encaja que esta escena devuelva la mirada a Alejandría. Marcos, recién llegado y aún forastero, se ha roto el zapato y lo lleva a un zapatero del lugar llamado Aniano. Mientras lo arregla, el hombre se clava la lezna en la propia mano y grita de dolor. Marcos toma la mano herida y la sana; Aniano, convertido en el acto, será después bautizado, llegará a primer obispo de la ciudad y acabará como patrón de los zapateros. Mansueti dispone todo ello bajo una arquitectura fantástica de muchos arcos, pensada para evocar el Oriente exótico, con las fachadas cuajadas de mármoles de color e inscripciones. Pintó el lienzo para la Scuola Grande di San Marco, la cofradía que llevaba el nombre del evangelista.



