
Milagro de la reliquia de la Santa Cruz en Campo San Lio
Ficha
La historia
En la década de 1490 las grandes cofradías venecianas competían por revestir sus salas con lienzos narrativos, y la Scuola Grande di San Giovanni Evangelista encargó a nueve pintores de la ciudad, entre ellos Gentile Bellini y el joven Carpaccio, que relataran los milagros de una astilla de la Vera Cruz que custodiaba. Este lienzo es la aportación de Mansueti. Recoge un suceso situado en 1474. Durante un funeral ante la iglesia de San Lio, el relicario que guardaba el fragmento se volvió de pronto tan pesado que no se pudo pasar por el umbral, porque el difunto había dudado de su poder en vida. En su lugar se llevó una cruz corriente, y la reliquia quedó con el párroco. Mansueti despliega toda la historia en una plaza veneciana real, detallada hasta la última cornisa y ventana, y la puebla de ciudadanos con el traje cotidiano de aquellos años.




