
Bartolomé Esteban Murillo · PD
San Pedro llorando
Ficha
La historia
Sevilla venía de la peste de 1649, que se llevó a una parte enorme de la ciudad, y los conventos que quedaron en pie seguían encargando imágenes de penitencia. Murillo tenía poco más de 30 años y todavía se estaba haciendo un nombre. Pintó a Pedro sentado en una roca, con las manos entrelazadas y la cara levantada, llorando después de haber negado a Cristo tres veces. Al lado están el libro y la llave colgada de una cinta, que es como se le reconoce. El asunto se repetía mucho en la Sevilla de la Contrarreforma, porque el arrepentimiento del apóstol servía para defender la confesión frente a los protestantes. El cuadro no pertenece al museo que lo enseña. Está en Bilbao en depósito desde el 8 de mayo de 2000, y una radiografía hecha allí mostró que la composición no sufrió cambios mientras se pintaba.




