
Francisco de Zurbarán · PD
San Serapio
Ficha
La historia
En agosto de 1628 los mercedarios de Sevilla encargaron a Zurbarán, que tenía treinta años, una serie para la sala De Profundis del convento, el lugar donde se velaba a los frailes muertos. Allí colgó este Serapión. Fue un fraile de la Merced, la orden que se dedicaba a rescatar cautivos cristianos en tierras musulmanas, con un cuarto voto: ofrecerse uno mismo a cambio del prisionero. Serapión murió por ello. Zurbarán no pinta la sangre ni el suplicio; lo muestra desplomado, colgado por las muñecas atadas, con el hábito blanco cayendo en pesados pliegues, casi como dormido. A un lado, un papelito fingido lleva su nombre. La tela llegó al Wadsworth Atheneum en 1951.




