
Peter Paul Rubens · PD
Santo Tomás
Ficha
La historia
En 1618 Rubens envió a sir Dudley Carleton, diplomático inglés con el que cambiaba cuadros, una lista de las pinturas que tenía en su casa de Amberes. Una línea dice: los doce apóstoles con Cristo, hechos por mis discípulos a partir de los originales de mi mano que tiene el duque de Lerma. Esos originales son esta serie, pintada entre 1610 y 1612 para el valido todopoderoso de Felipe III. Santo Tomás tiene dentro del conjunto su propia rareza. Está leyendo, y adelanta tanto el libro que no vemos una sola palabra, mientras la lanza apoyada en su brazo es el arma con la que lo mataron. La luz entra por la derecha y recorta el rostro sobre un fondo oscuro y liso. Después de Lerma el rastro se pierde durante más de un siglo. Los doce reaparecen en un inventario de 1746 en el palacio de La Granja, y luego en Aranjuez, donde en 1794 el apostolado entero colgaba en el tocador de la reina.




