
Salomé y la cabeza de san Juan Bautista
Ficha
La historia
Cuando esta tabla entró en 1775 en la colección del estatúder Guillermo V en La Haya, se catalogó como obra de Timoteo da Urbino, un pintor italiano del círculo de Rafael. Esa atribución duró al menos 18 años. Y eso que la firma estaba a la vista, en pleno cielo. En la cintita que flota entre las nubes aparecen la fecha 1524, la inicial de Jacob Cornelisz van Oostsanen, su marca personal y una A que se interpreta como Ámsterdam. Salomé sostiene con calma la cabeza de Juan el Bautista en una ancha fuente de metal, tocada con una cofia a la moda adornada con pedrería, ante un sereno paisaje fluvial. En 1795 los franceses confiscaron los cuadros del estatúder y se los llevaron a París. Este volvió a La Haya en 1815. Pertenece al Mauritshuis, que lo tiene prestado al Rijksmuseum desde 1948.


