
Sarcófago con la matanza de los Nióbidas
Ficha
La historia
Durante siglos los romanos habían incinerado casi siempre a sus muertos y guardado las cenizas en urnas. En el siglo II d. C. se impuso en Roma la inhumación, y con ella llegaron los sarcófagos de mármol tallado, muchos cubiertos de mitos griegos. Las familias elegían a menudo historias de muerte repentina, y pocas son tan duras como esta. Níobe, reina de Tebas, se burló de la diosa Leto por haber tenido solo dos hijos, y los gemelos de Leto, Apolo y Artemisa, abatieron a flechazos a todos los de Níobe.
Aquí Artemisa apunta a las hijas y Apolo a los hijos, mientras los hijos de Níobe caen a lo largo de todo el frente. En la tapa, arriba, los muertos yacen uno junto a otro en una larga hilera.
Este frente de sarcófago apareció junto a la Vía Apia, el camino que salía de Roma hacia el sur bordeado de tumbas. Perteneció a los Torlonia, una familia romana de banqueros, y llegó a Múnich en 1828. Los especialistas lo fechan en la década de 160 d. C.




