
Peter Paul Rubens · PD
Sátiro
Ficha
La historia
Orejas de cabra, barba desordenada, una piel por todo vestido y, bajo el codo, una máscara de teatro. El lienzo es alto y estrecho, poco más de 180 centímetros de alto por 68 de ancho, y no cuenta ninguna historia. Fue una decisión. Formó parte del envío que salió de Amberes a partir de 1636 para decorar la Torre de la Parada, el pabellón de caza de Felipe IV en los montes del Pardo, donde llegaron más de 60 pinturas. Junto a este sátiro colgaron otras figuras aisladas de formato parecido, una Fortuna, un Mercurio y una Razón hoy perdida. Durante mucho tiempo se quiso ver en ese rostro viejo al filósofo Demócrito. Las manos proceden de una estampa de Hendrick Goltzius. El Prado da el lienzo a Rubens y su taller, y de esta figura no se conoce boceto, cuando casi todas las demás lo tuvieron.




