
Rembrandt · PD
Erudito en su escritorio
Ficha
La historia
Rembrandt fechó este pequeño retrato en 1641, en la cima de su éxito en Ámsterdam, poco antes de que la muerte de su esposa Saskia y algunos reveses le cambiaran la vida. Un hombre mayor, un estudioso, se sienta ante una mesa cubierta de papeles, medio en penumbra, con una luz cálida que solo alcanza su rostro y sus manos. No sabemos quién es. El cuadro hizo un largo viaje: perteneció al último rey de Polonia, Estanislao Augusto, y más tarde a la familia Lanckoroński. En 1994 Karolina Lanckorońska lo donó, junto a otro Rembrandt del mismo año, al Castillo Real de Varsovia, reconstruido tras quedar arrasado en la Segunda Guerra Mundial. Allí cuelgan hoy los dos.




