
Didier Descouens · PD
El castigo de las serpientes
Ficha
La historia
Este cuadro se pintó para una pared muy concreta. Mide casi 14 metros de ancho pero no llega a los dos de alto, una larga franja horizontal, porque Giambattista Tiepolo lo hizo para el espacio bajo el coro elevado de la iglesia de los Santos Cosme y Damián de Venecia, desde donde las monjas de clausura seguían la misa tras una reja. Tenía unos 36 años, al principio de una carrera que más tarde lo llevaría por media Europa. La escena procede del Libro de los Números: los israelitas, errantes y vacilantes en la fe por el desierto, son castigados con una plaga de serpientes venenosas, y Moisés alza una serpiente de bronce en un asta para que sane quien la mire. Tiepolo despliega los cuerpos que se retuercen a lo ancho de todo el lienzo. Lo que hoy cuelga en la Accademia es solo un fragmento de una tela mayor que después se recortó, y volvió a exhibirse en 2021 tras cerca de un año de restauración.




