
Autorretrato
Ficha
La historia
La Brera solo se atreve a fechar esta tabla entre 1795 y 1799, y en esos años Milán pasó por tres gobiernos: el dominio austríaco, luego los franceses tras la entrada del ejército de Bonaparte en 1796, y en 1799 el regreso de austríacos y rusos. Con cada cambio se movía también la clientela de un pintor milanés.
La pieza es diminuta, 19 por 15,5 centímetros, óleo sobre una tablita que cabe en una mano. El trabajo diario de Appiani iba por la escala contraria, techos y muros de iglesia que se median en metros cuadrados de yeso fresco.
El catálogo nacional italiano observa que la pincelada es aquí más rápida y más líquida de lo que el pequeño formato bastaría para explicar. Esa soltura pertenece a sus retratos más que a sus obras religiosas y mitológicas.


