
Autorretrato de joven
Ficha
La historia
Hacia 1560 Barocci tenía unos veinticinco años, y así quiso mostrarse: despierto, cuidadosamente vestido, un joven pintor seguro de su talento. Había crecido en Urbino, la pequeña ciudad de colina de las Marcas donde una generación antes había nacido Rafael, y aún sopesaba una carrera en Roma, la meta de todo artista italiano ambicioso. Vuelve levemente la cabeza, como si acabara de alzar la vista de la tabla que tiene delante, y el fondo oscuro y desnudo concentra toda la atención en el rostro. Es una de las imágenes más tempranas que conservamos de un pintor que pasaría casi toda su vida lejos de los grandes centros del arte.




