
Autorretrato
Ficha
La historia
El museo imprime la fecha con un signo de interrogación, 1805, y nadie ha conseguido afinarla más. Lo que sí se sabe es para qué se pintó. Desde 1806, Giuseppe Bossi, secretario de la Academia de Brera, reunía una galería de retratos de pintores, y para entrar en ella un pintor tenía que pintarse. Domenico Aspari apenas lo hacía ya. Vivía del cobre y del buril, con sus vistas de Milán, y enseñaba dibujo de figura en este mismo edificio desde 1776 hasta su retiro en 1826. De ahí que este óleo sea una rareza suya, con la pose tomada de golpe, la luz entrando de lado y una descripción seca de los rasgos y la ropa. Tres años después, aquella colección de caras abrió al público como Pinacoteca. El retrato sigue en la casa, en la sala XXXV.