
Jacques-Louis David · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
Verano de 1794: Robespierre acaba de caer y David, que había sido el pintor de la Revolución, amigo del tribuno y votante de la muerte del rey, se encuentra en prisión. Allí, con un espejo que le llevó su alumno Delafontaine, se retrata a sí mismo. El rostro aparece algo hinchado, la mejilla deformada por una vieja herida, la mirada franca. Sostiene la paleta y los pinceles, como para recordar lo único que le queda cuando todo lo demás se derrumba. David se pinta más joven de lo que es, sin nada del hombre público. Sería su tercer y último autorretrato; lo regaló a su antiguo discípulo Isabey, y el lienzo no llegó al Louvre hasta 1852.




