
Autorretrato
Ficha
La historia
Liotard trajo su barba de Oriente y la convirtió en su sello. Este autorretrato, fechado en 1744, lo muestra con un gorro de piel marrón y esa larga barba, el aspecto que mantuvo durante más de una década entre cortesanos rasurados y empolvados. Acababa de volver de años de viajes y servía en Viena a la emperatriz María Teresa, y el extranjero barbudo daba que hablar allá donde iba. No se separó de la barba hasta 1756, cuando la mujer con la que iba a casarse le pidió que se la afeitara. La obra pertenece a la célebre colección de autorretratos de artistas de los Uffizi, de modo que Florencia conserva a Liotard como el personaje mismo que le dio nombre. Un viajero que escribía en 1776 aún lo recordaba sobre todo por esa barba.



