
Gian Lorenzo Bernini · PD
Autorretrato de Gianlorenzo Bernini
Ficha
La historia
Cuando Bernini pintó este rostro, hacia 1635, era el escultor más ocupado de Roma y terminaba el gran baldaquino de bronce sobre el altar de San Pedro para el papa Urbano VIII. La pintura era lo que hacía aparte, casi siempre para sí mismo, y de sus lienzos apenas se conservan unas pocas decenas. Muchos son autorretratos, y este es de los más penetrantes, con los ojos oscuros y el gesto algo receloso de quien está acostumbrado a escrutar rostros para poder esculpirlos. Cuelga en los Uffizi, en la antigua colección de autorretratos de artistas, donde la pintura de un escultor se encuentra junto a las de quienes vivían de pintar.




