
Rembrandt · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
En 1658 Rembrandt tenía 52 años y acababa de arruinarse. Un año antes se había declarado insolvente, y para pagar a sus acreedores se subastaron su casa de Ámsterdam, sus muebles y su gran colección de arte. Justo entonces se retrata como un rey: sentado de frente, envuelto en una túnica dorada y tocado con una amplia boina de terciopelo. En la mano derecha sostiene el tiento, el bastón con que los pintores apoyaban el pulso, y aquí lo empuña como si fuera un cetro. Es el mayor de los más de 40 autorretratos que dejó, pintado en los mismos meses en que perdía su antigua casa.




