
Vincent van Gogh, Self-Portrait, 1887. Wikimedia Commons. · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
La tela y los colores costaban un dinero que Van Gogh no tenía en el París de 1887. Durante un tiempo se abasteció en la tienda de Julien Tanguy, el vendedor de colores al que los pintores llamaban Père Tanguy, a crédito o a cambio de cuadros, hasta que la mujer de Tanguy cortó el arreglo. Vincent le escribió a Theo furioso y la llamó bruja vieja. Esta cabeza muestra cómo se resolvía esa escasez. Tomó un bodegón que había pintado dos años antes en los Países Bajos, dio la vuelta a la tela y usó el reverso, y por eso el museo registra las dos pinturas con el mismo número. La cara está construida casi entera con azules, el fondo también, y hasta el blanco de sus ojos es azul.




