
Diego Velázquez · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
Hacia 1650 Velázquez estaba en Roma por encargo de Felipe IV, comprando pintura y escultura para el rey, y allí retrató al papa Inocencio X con una franqueza que dejó asombrada a la corte pontificia. En esos mismos meses, ya cerca de los cincuenta años, se miró a sí mismo en este cuadro pequeño. Los estudiosos lo consideran uno de los dos únicos rostros del pintor aceptados sin discusión, junto al que asoma ante el caballete en Las meninas. No hay aquí atributos ni cargos, solo la cabeza vuelta y una mirada serena de quien está en la cima de su oficio. La obra pertenece a la Real Academia de San Carlos y se conserva en Valencia.




