
Rembrandt · PD
Autorretrato con boina y cuello levantado
Ficha
La historia
Rembrandt pintó este autorretrato en 1659, cuando tenía 53 años y acababa de tocar fondo. Un par de años antes, incapaz de pagar sus deudas, había tenido que vender en subasta su gran casa de Ámsterdam junto con su colección de arte, y se había mudado a una vivienda modesta de alquiler en el barrio de la Rozengracht. Esta tela pudo ser una de las primeras que hizo allí. Se mira de frente, con la boina y el cuello levantado, y no se disimula: la luz cae sobre una cara cansada, marcada por los reveses. A lo largo de su vida se retrató unas 40 veces, y en esta etapa esos rostros se vuelven más sobrios. La compró en su día el financiero Andrew Mellon, y desde 1937 está en la National Gallery of Art de Washington.




