
Rembrandt · PD
Autorretrato con cabello alborotado
Ficha
La historia
Con poco más de 20 años, allá por 1628 y todavía en su ciudad natal de Leiden, Rembrandt se retrató una y otra vez usando su propia cara como campo de pruebas. En este pequeño autorretrato apenas se le distingue: media cara queda hundida en sombra, el pelo se dispara revuelto y solo un golpe de luz cae sobre la mejilla y el cuello. Más que un retrato de encargo, es un ejercicio para estudiar las expresiones y el juego de luz y oscuridad que marcaría toda su obra. Rembrandt seguiría mirándose al espejo durante décadas y dejó una larga serie de autorretratos que recorren su vida entera, desde este joven despeinado hasta el anciano de Ámsterdam.




