
Rembrandt, Simeon in the Temple, 1669. Wikimedia Commons. · PD
Simeón en el templo
Ficha
La historia
Rembrandt murió en octubre de 1669, arruinado y habiendo enterrado el año anterior a su hijo Titus. Este lienzo quedó sin terminar en su caballete: es lo último que pintó. Muestra a Simeón, el anciano al que se le había prometido que no moriría sin ver al Salvador, sosteniendo al niño Jesús en el templo de Jerusalén. Con los ojos entornados pronuncia las palabras del Nunc dimittis, ahora puedes dejar partir a tu siervo. La pintura está apenas esbozada, aplicada con una economía extrema de medios. Los estudiosos creen que la mujer del fondo la añadió después una mano de su taller.




