
Vincent van Gogh, Skull, 1887. Wikimedia Commons. · PD
Cráneo
Ficha
La historia
Una calavera de frente sobre fondo amarillo, pintada en París en 1887. Ese año hizo dos, y funcionan sobre todo como ejercicios de color: el amarillo y el verde del fondo, el hueso construido con pequeños toques sueltos, una manera de aplicar la pintura que estaba aprendiendo de los pintores a los que trataba en la ciudad. El motivo había llegado a su obra por la vía más común. En la academia de Amberes, en 1886, dibujaba esqueletos para estudiar anatomía, como cualquier alumno, y de ahí salió su pequeño lienzo de la cabeza de esqueleto con un cigarrillo encendido entre los dientes. De aquella broma no queda nada aquí. La calavera está dispuesta como si fuera un jarro o un par de botas, y la segunda de 1887, vista de perfil sobre el mismo amarillo, está en el mismo museo de Ámsterdam.




