
Hieronymus Bosch, St. John the Baptist in the Wilderness, 1489. Wikimedia Commons. · PD
San Juan Bautista en el desierto
Ficha
La historia
Hacia 1489 El Bosco pinta a san Juan Bautista recostado en el campo, la cabeza apoyada en la mano, señalando al cordero que se acurruca a sus pies, el Cordero de Dios. Pero lo que primero atrapa la mirada no es el santo, sino una planta enorme y disparatada, de frutos carnosos y tallos que se retuercen, que ocupa todo el primer plano. La reflectografía infrarroja ha revelado por qué: allí, arrodillado, había un donante, el hombre que encargó la tabla. El propio Bosco lo cubrió con esa criatura vegetal. Es la primera vez que sus plantas imposibles se adueñan de una composición. La tabla se conserva en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid.




