
J. M. W. Turner, Staffa, Fingal's Cave, 1831. Wikimedia Commons. · PD
Staffa, la cueva de Fingal
Ficha
La historia
En el verano de 1831 Turner recorría Escocia para ilustrar los poemas de Walter Scott, y tomó un pequeño vapor de ruedas hasta Staffa, una isla pelada de las Hébridas famosa por su cueva marina. Se levantó una tormenta. Recordaría después el sol, cerca del horizonte, reventando entre la nube de lluvia, iracundo, y eso es más o menos lo que pintó, la luz baja y ardiente y el mal tiempo cerrándose. Ahí está también el vapor, una mancha de humo sobre el agua, una máquina novísima frente a una roca antiquísima. Años más tarde este fue el primer óleo de Turner en cruzar el Atlántico. El coleccionista neoyorquino James Lenox lo compró sin verlo en 1845 y se quejó de que resultaba impreciso. Turner respondió que la imprecisión era su fuerte.




