
Estatua de Ramsés II
Ficha
La historia
Champollion la vio en Turín en 1824 y escribió que estaba enamorado de ella. El francés que poco antes había logrado leer los jeroglíficos llegó a la ciudad para estudiar la colección egipcia que Carlos Félix, rey de Cerdeña, acababa de comprar a Bernardino Drovetti, un piamontés que había sido cónsul de Francia en Egipto. De todo aquel conjunto, la pieza que más lo conmovió fue este rey de granodiorita procedente del templo de Amón en Karnak. La llamó el Apolo de Belvedere egipcio y contó que llevaba seis meses viéndola cada día y seguía sintiendo que la veía por primera vez.
Ramsés II aparece sentado en el trono con la corona khepresh, el cetro heqa apoyado en el pecho y los pies sobre los Nueve Arcos, los enemigos tradicionales de Egipto. Junto a sus piernas, en pequeño, están su esposa Nefertari y su hijo Amenherjepeshef. El rostro se parece tanto al de su padre, Seti I, que durante un tiempo se pensó que la estatua era de Seti y que el hijo se la había apropiado, pero ni la talla ni la inscripción muestran huellas de retoque. Por la presencia de Nefertari, el museo la sitúa en la primera mitad de un reinado que fue de 1279 a 1213 a. C., probablemente en sus comienzos.




