
Vincent van Gogh · PD
Bodegón: patatas en un plato amarillo
Ficha
La historia
En marzo de 1888 Van Gogh había dejado París por Arlés, en el sur, solo, lejos de los demás pintores, buscando un estilo enteramente suyo. Empezó por algo humilde y familiar, una fuente de patatas. Años atrás, en Holanda, había dibujado y pintado patatas y a la gente que las comía, de modo que el motivo no encerraba misterio, y en eso residía su interés. Le permitía concentrarse en la pintura misma. En el marrón de las patatas laten toques ocultos de rojo y azul, la fuente amarilla proyecta una sombra azul sobre el mantel blanco, y el fondo está trabajado con trazos cruzados que parecen tejidos, una factura que se ha llamado su estilo de cestería. Usó este bodegón callado como ejercicio, una ocasión de probar sus nuevas ideas en un motivo que ya se sabía de memoria.




