
Bodegón con copa Roemer y reloj
Ficha
La historia
En 1629 un reloj de bolsillo era un objeto de lujo, y Willem Claesz. Heda coloca uno en primer término, con la tapa abierta para enseñar la maquinaria y una cinta azul colgando por el borde. Lo demás son los restos de una comida. Un pescado salpicado de alcaparras descansa en una fuente, un limón a medio pelar deja caer la cáscara en espiral, y junto a un panecillo hay unas cuantas avellanas partidas. Una copa volcada se apoya en una taza de plata con pie, mientras el alto roemer conserva todavía su vino. Heda pintó casi todo en grises y pardos y dejó que la luz arrancara a cada material un brillo distinto, al vidrio, a la plata, al peltre, a la corteza del pan. Firmó y fechó la tabla en el canto de la mesa, y en la hoja del cuchillo se conservan restos de una segunda firma.


