
Bodegón con pastel
Ficha
La historia
Hacia 1633, los pintores de Haarlem habían hecho de la comida interrumpida un género propio, una mesa pintada en grises, pardos y verdes apagados justo después de que alguien se levantara de ella. Aquí una tazza de plata, una copa de pie alto, yace volcada, una servilleta ha quedado arrugada y un pastel de moras está abierto y a medio comer. Parece el final de una cena desordenada. El Museo Frans Hals subraya que ese desorden es pura puesta en escena y que Heda colocó cada objeto con un cuidado minucioso. Los bodegones de vajilla costosa eran su especialidad, y lo que de verdad pinta son superficies. La plata, el peltre y el vidrio devuelven la luz cada uno a su manera, así que apenas necesitaba color para distinguirlos. La única excepción es el limón, una mancha de amarillo vivo sobre una mesa casi gris.


