
Vincent van Gogh · PD
Bodegón con cesta de manzanas, carne y panecillos
Ficha
La historia
Van Gogh pintó este cuadro en 1886, el año en que se trasladó a París para compartir un pequeño piso con su hermano Theo. Por los colores, costaría adivinar dónde estaba. Los pardos y los verdes apagados, la comida sencilla de manzanas, un trozo de carne y un par de panecillos, pertenecen todavía a la sobria manera holandesa que había traído de Nuenen, el pueblo donde había pintado a tejedores y campesinos ante sus patatas. París estaba a punto de transformarlo. En uno o dos años, los impresionistas y los pintores más jóvenes que trabajaban con puntos de color puro le abrirían la paleta de par en par. Aquí eso aún no ha ocurrido: la pintura es espesa y terrosa, la luz queda baja y la comida es el mismo alimento humilde que antes ponía sobre las mesas holandesas.




